La Voz que no se Apaga
Sé tú misma, alma valiente, luz en la tempestad,
no permitas que el silencio apague tu verdad.
Cuando el mundo te grite que te calles, que te escondas,
recuerda que tu voz es un eco de la vida que responde.
A veces la vida puede parecer un laberinto
donde las voces ajenas intentan ser tu instinto.
Pero en lo profundo de tu ser hay un fuego
una chispa divina que enciende tu deseo.
Si ves la injusticia alza tu voz con fervor
defiende tus principios tu esencia tu valor.
No temas ser diferente no temas ser tú
en un mar de conformidad brilla como el azul.
Cuando otros te digan que no puedes avanzar
que los moldes son seguros que es mejor no luchar
recuerda que en la lucha se forjan las almas
y en cada caída hay una lección que sana.
A veces, el camino se siente solitario
y el peso del juicio puede ser muy diario.
Pero en la soledad se forjan las almas,
en el fuego de la lucha surgen las palmas.
No dejes que las dudas empañen tu andar
tu propósito es un don, un destino que iluminar.
Aunque el camino sea arduo y lleno de espinas
cada paso firme te acerca a tus divinas metas.
Que tu sabiduría cual río celestial
nace de Dios, fuente de todo bien y caudal.
Cuando te sientas perdida busca en tu interior,
la guía divina que te abraza con amor.
Que tus pasos guíen siempre hacia la luz
sin peajes que te roben la paz, la cruz
que carga el alma cuando olvida su origen
y se aleja del reino donde el amor dirigen.
Sé esa luz que disipa la más honda oscuridad
demuestra con acciones tu noble lealtad.
Las huellas que dejas son el eco de tu ser
y en el camino, siempre volverás a florecer.
En los momentos de duda cuando el miedo asome
recuerda que tu fuerza es más grande que el hombre.
Las voces de afuera pueden tratar de callarte
pero el fuego en tu pecho siempre sabrá guiarte.
Aunque a veces caigas recuerda levantarte,
cada tropiezo es una lección que te hace más fuerte.
Tu historia es un viaje, un relato sin fin
y cada paso que das es un regreso a tu jardín.
No temas mostrarte, brilla en tu verdad
los que critican no ven tu claridad.
Tu esencia es un regalo, un canto en el viento
y cada acto de amor es un poderoso fundamento.
Así que, sé fiel a ti misma en cada decisión
que tu voz resuene como un eco de razón.
Con cada acto de amor con cada gesto sincero
tejes un futuro donde brillas donde eres primero.
Recuerda que el camino hacia tu destino
no siempre es recto, a veces es divino.
Cada paso firme, cada decisión valiente
te acerca a la vida que anhelas, presente.
Tu liderazgo, tu fuerza y tu saber
no nacen del mundo sino del Creador del poder
que reside en tu espíritu, puro y radiante
guiándote a la cima, siempre adelante.
Así, sigue adelante sin miedo al qué dirán
que tu luz nunca se apague, siempre brilla en el afán.
Eres un símbolo de esperanza, un ejemplo de amor y en cada acción tuya, se refleja el Creador.
Dra. Alice Arce Aguilera

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