El Fotógrafo de Kaliningrado
En Kaliningrado, donde el mar susurra,
las historias se tejen en cada bruma pura.
Las calles empedradas guardan secretos,
y entre sombras y luces, florecen los retos.
Fue allí donde cruzamos miradas furtivas,
un fotógrafo apasionado, de almas cautivas.
Con su cámara en mano, captura el instante,
un maestro del arte, un espíritu vibrante.
Su sonrisa brillante ilumina el paisaje,
como el sol que despierta en un nuevo pasaje.
Trabajador y disciplinado en cada toma,
con cada clic revela lo que el alma se asoma.
Misterioso viajero de la luz y la sombra,
en tus ojos hay historias que el tiempo nombra.
Entusiasta del momento, del detalle encantado,
en cada imagen guardas un sueño sagrado.
Kaliningrado, con tu belleza serena,
fue testigo de un encuentro que el corazón ordena.
Entre paisajes nevados y mares en calma,
su pasión por la vida se despliega como un alma.
El viento sopla suave mientras él fotografía,
capturando la esencia de cada melodía.
En esos instantes fugaces y eternos a la vez,
se forja una conexión que jamás se deshace.
Hoy guardo ese recuerdo como un tesoro dorado,
del fotógrafo en Kaliningrado, un ser encantado.
Con su arte y su risa dejó huella en mi ser,
un momento sublime que siempre ha de permanecer.
Dra. Alice Arce Aguilera.

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