La Promesa
En el susurro del viento, nace una promesa,
un eco de anhelos que el alma expresa.
Es un pacto sagrado entre el corazón y la vida,
una luz que ilumina cada senda perdida.
Prometo ser la brisa que acaricia tu rostro,
la mano que sostiene cuando el camino es rocoso.
Con cada latido, en cada amanecer,
te ofrezco mi amor, un refugio de fe.
En los días oscuros, cuando la duda asome,
mi promesa será faro que nunca se desnome.
Te acompañaré en risas y en lágrimas también,
seré tu fortaleza cuando todo parezca ir bien.
Prometemos juntos soñar con nuevos cielos,
donde las estrellas brillen más allá de los duelos.
Te prometo un hogar donde el amor sea ley,
un rincón de ternura donde siempre haya fe.
Esa promesa es un puente que une dos almas,
un viaje compartido entre montañas y palmas.
Es un compromiso eterno, más allá del tiempo,
una danza de corazones al compás del viento.
Así en cada paso, en cada elección,
renuevo mi promesa con devoción.
Porque en ti he encontrado lo que siempre soñé:
una vida compartida donde juntos seré.
Dra. Alice Arce Aguilera

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