Reencuentro en la Calle
Hoy volví a verte, amor del ascensor,
en la calle te encontré, iluminando mi alrededor.
Llegaste temprano, como un bello destino,
y en ese instante, mi corazón fue divino.
No fui a entrenar, pero no me importó,
tu sonrisa resplandecía, y el tiempo se detuvo en su clamor.
Ese latido sincero que nadie más había despertado,
desde el 2021, en mi pecho ha reinado.
Aunque sé que nuestros caminos no se cruzarán,
te agradezco por hacerme sentir de nuevo esa verdad.
Tu presencia es un regalo que jamás olvidaré,
un recordatorio hermoso de lo que es amar sin temer.
Gracias por enseñarme que el corazón debe latir,
no a medias ni escondido, sino con todo su sentir.
Aunque no pueda ser lo nuestro en esta vida,
mi gratitud es eterna por cada sonrisa compartida.
Así guardo este encuentro en un rincón especial,
donde los sueños flotan y el amor es real.
Aunque el destino nos separe con su cruel trama,
siempre llevaré tu luz encendida en mi alma.
Dra. Alice Arce Aguilera

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