Milagros en la Educación






En el rincón del aula, donde nace el saber,  
un maestro se erige, con pasión por creer;  
con cada palabra siembra semillas de luz,  
y en su abrazo sincero, el alma se hace cruz.

Solo con amor se pueden hacer milagros,
en la educación florecen los sueños más claros;  
con paciencia infinita y un corazón abierto,  
transforma el futuro, guía al niño despierto.

Cada sonrisa brindada es un faro en la niebla,  
cada lección compartida es una estrella que juega;  
los ojos curiosos miran con esperanza,  
y en el amor del maestro, la vida se lanza.

Tejiendo historias de vida y de anhelos,  
construye puentes entre los desvelos;  
sus manos son alas que levantan volando,  
en este viaje hermoso que juntos vamos andando.

Hoy celebramos su entrega y dedicación,  
su vocación sagrada que nace del corazón;  
en cada rincón de Paraguay resuena su voz,  
un himno a la enseñanza que une a todos en dos.

Así que brindemos por ellos, con gratitud sincera,  
por los maestros que enseñan con amor y con entrega;  
porque solo con amor se pueden hacer milagros,  
y en las aulas florece un mundo sin atajos.


Dra. Alice Arce Aguilera

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