A Mi Amor del Invierno Pasado





En la quietud del invierno, bajo cielos grises,  
te encontré, amor mío, entre sueños y matices.  
Eras el fuego en la chimenea encendida,  
la luz que iluminaba mi fría vida.

Las noches eran largas, y el viento susurraba,  
pero en tus brazos, el frío se desvanecía.  
Te vi entre copos de nieve danzantes,  
un ángel en el hielo, un amor deslumbrante.

Recuerdo las caminatas por senderos helados,  
las risas compartidas en días nublados.  
Tus manos en las mías, cálidas y fuertes,  
desafiando al invierno con promesas eternas.

Las tazas de chocolate caliente en la mesa,  
los cuentos contados junto a la chimenea.  
Cada mirada tuya era un abrigo sutil,  
en un mundo helado, hacías todo más cálido y civil.

Las estrellas brillaban en el cielo oscuro,  
mientras nuestras almas se tejían en un muro.  
El roce de tus labios era fuego y pasión,  
un refugio perfecto contra cualquier tempestad.

Pero como todo invierno, llegó su final,  
las flores asomaron y el sol fue triunfal.  
Aunque los días soleados nos llevaron a andar,  
mi corazón guarda lo que nunca se va a olvidar.

A ti, amor del invierno que encendiste mi ser,  
te llevaré conmigo en cada amanecer.  
Aunque el tiempo paso y nos separo la vida,  
siempre serás parte de mi historia querida.

Dra. Alice Arce Aguilera

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